Siete ventanas se abren desde nuestro nivel sutil hacia el Cosmos, haciéndonos seres ligados en cada momento al universo en sus diferentes niveles de existencia, tanto visibles como invisibles.
Necesitamos estudiar el mundo de los Chakras para entender que nuestra ligazón con el Macrocosmos es algo real, y a la vez mejorable.
El ser humano está ligado al Macro aunque jamás se haya parado a pensar en ello.
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Las energías cósmicas en todo momento quieren llegar y penetrar en cada ser humano, pero son también los vicios, la ignorancia, la animalidad en la existencia, los desequilibrios, etc. los que generan una percepción poco consciente de esas otras realidades de la vida. |
LOS CHAKRAS, PUERTAS INTERDIMENSIONALES DEL MICROCOSMOS.
La ley de correspondencia entre los diferentes planos del ser humano establece una relación entre glándulas endocrinas, chakras, planetas, metales, etc., tal como se observa en la figura correspondiente.
Así, se podría decir que los 7 chakras son la emanación en el plano psíquico o astral de las 7 glándulas endocrinas o, dicho de otra manera, los 7 chakras son la contraparte astral sutil de las 7 glándulas endocrinas del cuerpo físico. Precisamente, en el dominio de la fisiología las glándulas endocrinas o de secreción interna establecen una clara relación entre fisiología y estados psíquicos, a pesar de quet todavía son muchos los puntos que permanecen obscuros para la endocrinología.
Nosotros nos vamos a centrar en la vertiente psicológica, energética y de terapia de los chakras, ya que es éste el campo donde la psicología no penetra, pero donde la parapsicología sí puede acceder, al estar abierta a tal tipo de temas.
Como se ha dicho anteriormente, aunque el ser humano reniegue de esa conexión cósmica, los chakras están ahí captando y haciendo circular esas energías tanto del microcosmos (ser humano) hacia el macrocosmos (universo circundante, ambiente), como al revés.
Los sufrimientos y conflictos humanos se deben a desequilibrios o dislocaciones en el funcionamiento de los chakras, los cuales pueden manifestarse en estos en forma de: suciedad, obturación, apertura excesiva, desbalance entre unos y otros, etc.
El desequilibrio de la energía de los chakras por separado y entre sí, tal como veremos en breves párrafos, mantiene una enorme cantidad de facultades y potencialidades del ser humano no solamente dormidas, sino muchas veces totalmente inconscientes para la persona, aunque también cabe el riesgo de que tales capacidades se desarrollen de forma anormal si no se cumple con los requisitos de: primero diagnóstico, después limpieza del chakra, luego balance entre ellos y gradualmente su activación.
Así, si bien el conocimiento secreto de los chakras fue mantenido en la era pasada (Piscis) por los tibetanos y los hindúes fundamentalmente, no haremos insistencia en vocablos extraños ni en terminologías por lo general complejas para la mentalidad occidental.
