-¿Y usted piensa que está sucediendo?-pregunté.
-Habéis comenzado a llegar occidentales interesados en los conocimientos secretos de los mayas, han comenzado a aparecer viejos códices sagrados mayas, y sobre todo, aunque esto lo sepa muy poca gente, han vuelto los viejos mayas. -¿Los viejos mayas?-pregunté.
Los mayas considerados por ustedes los blancos del periodo clásico. Los mayas que construyeron estos monumentos al conocimiento que todavía les asombran, se fueron para volver, y están ya aquí.
¿En qué se diferencian de nosotros o de los mayas que hoy sobreviven acá en México?-pregunté.
-Ellos tenían una conexión con el centro de la galaxia-respondió el hombre-. Su visión del mundo no era planetaria, por eso sus ciclos del tiempo no tenían una escala humana.
En ese momento el hombre se alejó. No supimos a dónde se dirigió, simplemente desapareció en la noche.
-El chamán maya también me dijo que en estos años iremos descifrando y aprendiendo a usar sus calendarios sagrados y su lenguaje, sus glifos, y que de este modo el conocimiento maya resucitará recordó Mirabelle, Contentando cubrir el silencio que habla dejado el hombre con su ausencia.
-Por mi cuenta he descubierto-continuó Mirabelle-que hay occidentales que han estudiado la Larga Cuenta y han descubierto que el gran número maya: 1.366.560, corresponde a 5.254 voces el ciclo de 260 días. Si los mayas dan como fecha de comienzo del Gran Ciclo de 13 baktunes en que nos encartamos, la fecha del 13 de agosto del año 3113 antes de nuestra era, considerada como el nacimiento de Venus, resulta que este Gran Ciclo finalizará, efectivamente, el 21 de diciembre del año 2012, tal y como dice este hombre. Los mayas piensan que el mundo tal y como lo conocemos hoy finalizará después de estos trece últimos baktunes. El 13 es el número sagrado maya, es el número del movimiento y el más elevado. El chamán maya me explicó que los mayas, los aztecas y otros pueblos pensaban que la humanidad ya habla vivido cuatro grandes ciclos antes del que nos encontramos actualmente. El primero de ellos sería Atlantis, que concluyó con la desaparición de este continente. Su conocimiento habría ido a parar a Egipto y al golfo de México. Esto explicarla la extraño de la cultura olmeca, y el origen de sus conocimientos secretos. Hubo tres Grandes Ciclos más, correspondientes a otras grandes civilizaciones de la humanidad, que al igual que Atlantis, también desaparecieron. Ahora el último Gran Ciclo estaría a punto de concluir.
En ese momento el hombre volvió, sin darnos ninguna explicación de dónde había estado. Se sentó frente a nosotros sin decir palabra.
-¿El final de este último Gran Ciclo significará que el tiempo, como nosotros lo conocemos, acabará?-le preguntó Mirabelle recordando de qué estábamos hablando cuando el hombre apareció.
-Las profecías mayas hablan del fin del tiempo-respondió el hombre-. En esa fecha termina el Tzolkin, que significa literalmente la cuenta de los días. El Tzolkín termina ahí, porque ya no hay días que contar.
-Me parecen peligrosas esta clase de profecías-dijo Mirabelle-. Recuerde lo que les pasó a las aztecas que esperaban a Quetzalcoatl. Moctezuma entregó el trono a Hernán Cortés, pensando que era Quetzalcoatl encarnado de nuevo, porque Quetzalcoatl habla prometido volver el año 1-Caña, que mire qué casualidad, era el año 1519, cuando Hernán Cortés llegó a Veracruz.
-Los mayas eran los mantenedores del tiempo-dijo el hombre-. Sabían lo que iba a ocurrir. En el Código Dresde predijeron hace 1.200 años un eclipse total que sucedería en México el 11 de julio de 1991.
-¿Y ocurrió?-le pregunté.
-Vaya si ocurrió-respondió el hombre con seguridad-. El día se convirtió en noche. El códice Dresde predijo que este eclipse anunciarla acontecimientos que cambiarían la vida sobre la tierra, que la propia Tierra cambiarla y entonces la humanidad conectaría con la sabiduría cósmica, en forma de encuentros con los maestros venidos de las estrellas
-¿Pero esos maestros vinieron?-preguntó Mirabelle.
-Miles de personas vieron un extraño objeto en el cielo, y cientos de ellas lo grabaron con sus videos. Y no solo en México D.F., la mayor ciudad del mundo, sino también en Puebla, una ciudad cercana al volcán Popocatopetl. El objeto permaneció más de veinte minutos, junto al sol, durante el eclipse. No hay duda de que quería ser visto. Y recuerden, en Mesoamérica los eclipses de sol siempre han señalado el inicio de una época y el final de otra.
-¿Pero no son peligrosas estas predicciones?-insistió Mirabelle-. Parece que no tenemos ninguna opción ante un futuro que parece está ya escrito.
-De todos ustedes depende lo que ocurra finalmente con la humanidad el año 2012. Yo les estoy diciendo que algo va a ocurrir, y que podemos estar o no preparados para ese acontecimiento.
Nos dejó unos segundo para reflexionar, y luego anadió:
-Ustedes tienen un grave problema, a ustedes los blancos les cuesta aceptar que hay algo que no tienen bajo control. Hay un flujo de acontecimientos que ustedes no pueden dominar. Estamos todos en un río que hay quien sabe a dónde nos llevará. Es su decisión qué hacer o no hacer dentro de ese río. Oponerse a su corriente, o fluir con él, dejándose llevar.
-Todo esto resulta difícil de comprender-dijo Mirabelle.
-Ya comprenderán. Ya están las semillas dentro de ustedes. Estamos en el inicio del renacimiento de la civilización maya. Y todos ustedes pueden ser mayas. Ser maya no es una cuestión racial, sino espiritual. Maya es alguien armonizado con la Tierra y con el universo.
Entonces el hombre se puso en pie, y nos dijo: -Ahora vengan, les voy a ensenar otros templos de Palenkua.
Nos enseñó el templo del Jaguar, que dijo simbolizaba un saber antiguo pero ya inútil. Nos dijo que el hijo de Pakal Votán se había llamado Chan Bahlum, el jaguar-serpiente, dando origen a una época vinculada a Kukulkán, la serpiente emplumada, que significaba el fin del linaje de los Bah Baltán, los jaguares de piedra, que provenía de los olmecas.
Nos mostró también el tablero de los Guerreros, donde nos dijo que nos reuniríamos algún día para morir de pie y renacer a una nueva vida. Al pasar junto al templo de las Inscripciones, nos dijo que era el más importante de todos.
-En este templo está todo lo que los mayas guardaron antes de partir.
Mientras caminábamos entre los templos nos dijo que en el año 830 de nuestra era los mayas dejaron misteriosamente Palenkua, como ocurrió con otros grandes centros ceremoniales mayas.
Mirabelle le pregunto por qué:
-Ya habían cumplido su tarea, y se fueron. -¿A donde?-preguntamos Mirabelle y yo a la vez.
-A su lugar de origen, el lugar de donde vinieron; pero como les dije no se fueron sin dejar antes aquí su conocimiento.
-¿En dónde exactamente?-preguntó Mirabelle, impaciente.
-En lugares como éste-y señaló extendiendo sus brazos a todo el recinto de Palenque-, y en las piedras, en sus códices, en los árboles, en el cirio, y en otra dimensión, en una especie de grandes bibliotecas donde es posible encontrar todo el saber acumulado por este pueblo.
-¿Cómo se descifra esa información?-pregunté yo, mientras advertía las similitudes entre las explicaciones de este hombre y las de Ramón, sobre lo que podríamos llamar las bibliotecas del nagual.
La respuesta del maya detuvo mis pensamientos.
-Si una pregunta te quema y te urge encontrar la respuesta, encontrarás el medio. Puede que las plantas y los hongos te abran la puerta a esa biblioteca de saber inmenso. Los mensajes son entregados, las visiones llegan, y palabras sin sonido son escuchadas. Los verdaderos seres humanos, los seres humanos vivos y despiertos, viven plenamente y experimentan aquello que está más allá de la realidad cerrada y chata de la cultura moderna.
-¿Dónde fueron?-Mirabelle no quiso dejar pendiente esa duda.
-A las estrellas de la serpiente-dijo el hombre ante nuestra sorpresa.
Luego nos dijo que ese nombre aludía a su forma en el firmamento. Al escuchar esto, Mirabelle le preguntó si eran las Pléyades, cuyas siete estrellas se ven con esa forma en el cielo.
-El siete es el otro número sagrado de los mayas-fue la respuesta de este hombre.
Entonces comenzamos a alejarnos del centro de Palenque. Mirabelle y yo pensamos que el hombre pronto nos iba a dejar, porque ya nos había transmitido las profecías mayas.
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todo esto conecta ahora con:
ESTAS OBRAS REPRESENTAN A NUESTROS PADRES Y HERMANOS MAYORES...LOS AYAPLIANOS.
ELLOS ESTÁN CON NOSOTROS, VIVEN EN LA REALIDAD ANTIMATERIA DEL PLANETA, EN LA CIUDAD INTERNA, LOCALIZADA EN LOS DOS POLOS.
LAS NAVES Y TODAS LAS EXPERIENCIAS "EXTRATERRESTRES" QUE ESTAMOS VIVIENDO ACTUALMENTE EN FORMA ACELERADA, SON REALIZADAS POR ELLOS. NOS ESTÁN LLAMANDO LA ATENCIÓN PARA QUE DESPERTEMOS Y RECORDEMOS QUIENES SOMOS, DE DONDE VENIMOS Y A DONDE IREMOS...SOMOS HIJOS DE LAS PLÉYADES Y ALLÁ REGRESAREMOS.